GANAR Y PERDER
• LOS QUE PERDIERON LAS ELECCIONES
Con el título, “Razón de la derrota”, reflexiona el jurista, politólogo y ensayista Antonio García Trevijano en su columna en un diario de tirada nacional, afirmando que el Gobierno de Aznar perdió las elecciones cuando su ministro Acebes, sin ocultar los datos que delataban el terrorismo islámico, siguió insistiendo en la probabilidad de ETA. Y dice más adelante: “El protagonismo de Aznar en la guerra de Iraq habría dejado al PP sin mayoría absoluta, pero no ha sido la causa de la derrota electoral de Rajoy. Desde el final de la guerra civil el pueblo español está habituado a vivir con la mentira permanente de los gobernantes. Ignora que con la verdad se convive mejor y prefiere la hipocresía al cinismo. Pero en momentos de gran miedo, asco o sufrimiento, siente la necesidad de conocer la causa de su ansiedad.”
Todo el aserto del profesor de derecho mercantil configura un argumento plausible. Como lo es su afirmación de que personas normales se comporten como huérfanos acudiendo a las urnas en busca de paternidades a las que afiliarse durante cuatro años. Aunque esto último entra ya en el campo de las pasiones de votar o no votar en unas elecciones.
Permitidme, no obstante, que tenga para mí que el PP perdió las elecciones en los siguientes hitos:
• Cuando Aznar se fotografió con Bush, con las patas sobre la mesa.
• Cuando Aznar salió a dar la rueda de prensa, tras su visita al rancho, hablando español en jerga chicana.
• Cuando Aznar en un mitin, sobrado él, sabiéndose follador, y sabiendo que los demás lo sabían (aunque después ella lo desmintió, que es como estas cosas se confirman) pidió a sus incondicionales entre risitas, risas y alguna carcajada, que le trajesen un metro para comprobar sus medidas. Alguno de sus fieles debió pensar entonces que estaba próximo a aparecer en “Crónicas”. Y estas cosas en la derecha (perdón, quiero decir “centro reformista”), ya se sabe.
• Y ya para rematar, cuando Rajoy, el acomplejado ( Jiménez Losantos les llama maricomplejines, el de los hilillos, el del “congelamiento” del fuel, le contestó a Olga Viza que leía el Marca y que no escuchaba ninguna emisora de radio; mientras que ZP, fiel a sus tutelajes, confesaba ser lector de El País y oyente de la SER. Cuestiones, como digo, de complejos o no.
Como decía aquel multimillonario del franquismo, a los hombres los pierden las mujeres y los asesores.
• LOS QUE LAS GANARON
Antonio Gala, en una de sus troneras, y bajo el título “El bien de España”, reflexiona sobre los ganadores de este tinglado en los siguientes términos:
“La desastrosa reincidencia en cargos públicos del PSOE de gente llamada a desaparecer da dolorosas pistas de que casi nada ha servido para nada. ¿No tenía un equipo Zapatero de inéditos valiosos? ¿Tan en calzoncillos le ha cogido su victoria? ¿No llevábamos años diciendo que mirar hacia atrás nos convierte en estatuas de sal? ¿Le han ocultado las turbias actitudes, los oscuros currículos, los procesos de tantos? Las listas de los mejor situados estremecen. Llueve sobre muy mojado. El felipismo que consiguió amargar a los más fieles hace acto de presencia con avezados a defraudar en todos los sentidos. Y debe quedar claro que si el PSOE, el nuevo PSOE, ha ganado no ha sido para colocar estantiguas pringosas sino para el bien nuestro. Quiero decir de España. Como suena.”
• LOS QUE SIEMPRE PIERDEN
Por aquello que decíamos antes de la paternidad necesaria que se busca en unas elecciones, son los nuevos ilustrados (y lo repito una vez más; y tantas veces lo haré, cuantas reciba de uno u otro lado propaganda pro sistema, no importa el signo) los que por nosotros deciden. En sus manos caemos, o nos dejamos caer, y luego ellos nos dan lo que nos dan: unas veces, bodrios, otras, boutades; y con frecuencia, el monte da con un minúsculo ratón. Como por ejemplo, la Ley de Responsabilidad Penal del Menor. Sólo por poner un ejemplo ¿Qué habremos hecho para merecer esto?
Tiene casi todo esta Ley para poder decir de ella que guarda los cánones de lo que ahora podría tildarse como una disposición progresista. El casi, en mi opinión, se debería a que adolece de una leve carencia en el título que le impide quedar “redonda”: debería rezar “Ley de Responsabilidad Penal del Menor y de la Menora”.
Pero, en fin, nadie es perfecto, y a cualquier redactor se le escapa un borrón de tinta, aunque ello debió ser subsanado en el Consejo de Ministros, Ponencia o posterior discusión parlamentaria. Pero aunque así escurrida de título, va larga de contenido, lo cual merece de estas citas. Citas diversas sobre, como digo, una de las más progresistas de nuestras leyes. Una ley que empezó a fraguarse en los despachos del PSOE, en las filas del PSOE, entre la “izquierda”. Con alguno de los que se confesaba estar participando en ella hablé del tema en aquel tiempo. Hoy ya no me comenta nada. Bien; en cualquier caso la ley al final vio la luz a través de las vidrieras del Partido Popular.
Ninguna duda sobre las buenas intenciones de todos cuantos participaron en redacción, borrador, anteproyecto…, y demás incontables trámites. Pero las buenas intenciones naufragan muchas veces en los resultados, y el río del talento, con frecuencia se subsume en el piélago de la vanidad.
“…Intervención de naturaleza educativa”, dicen. Y dicen también “…rechazando expresamente otras finalidades esenciales del Derecho penal de adultos, como la proporcionalidad entre el hecho y la sanción o la intimidación de los destinatarios de la norma, se pretende impedir todo aquello que pudiera tener un efecto contraproducente para el menor…”. Y otras lindezas por el estilo, que para eso dejo “colgado” en anexo un extracto de este parto de los montes.
La entrada en vigor de la Ley Penal del Menor el 13 de enero de 2001 supuso la excarcelación de 1.515 personas que habían cometido delitos graves o extremadamente graves, incluido el asesinato, ya que tenía carácter retroactivo. Numerosas asociaciones e instituciones de todo tipo e ideologías pidieron desde el primer momento una revisión de dicha ley, por dejar desprotegidas a las víctimas y prácticamente sin castigo a delincuentes y asesinos por el mero hecho de ser menores de edad. Lo cierto es que a los asesinos, con esta legislación, les resulta muy barato matar.
Para vivir paroxísticamente el rigor o la excelencia garantistas a que gremio tan avanzado como el que compone el cuerpo legislativo (bueno, o el ejecutivo o el judicial, que ya sabemos que da lo mismo) nos conduce, creo que debemos pasar a las citas, sin otros preámbulos. Citas que podéis sacar de varios diarios en la red, si es que de lo que se trata es de que si os ilustréis.
• Sandra Palo Bermúdez, una disminuida psíquica de 22 años, fue secuestrada, violada, atropellada hasta catorce veces y quemada viva con un litro de gasolina. La Policía detuvo por estos hechos a varios jóvenes, tres menores de 14, 16 y 17 años y un joven de 18 años que estaba internado en un reformatorio de Valladolid. En aplicación de la Ley del Menor, uno de sus asesinos, de 14 años, saldrá en libertad dentro de 4 años, justo cuando sea mayor de edad. Los otros dos, de 17 años, estarán de nuevo en la calle dentro de 8 años, pero aunque se hagan mayores de edad durante el cumplimiento de sus respectivas condenas, no serán siquiera trasladados a una cárcel, sino que permanecerán en un centro de internamiento, del que saldrán cuando cumplan los 25 años. Lo exiguo de las penas es una de las consecuencias de la Ley del Menor, que además ha impedido a la familia de Sandra Palo personarse como acusación personal.
Como una excepción, la juez permitió a los padres de Sandra estar presentes en la vista. Eso sí, separados por un biombo de los acusados. Ante esta situación de indefensión de las víctimas y protección de los asesinos, la familia de Sandra ha iniciado una campaña para exigir la reforma de la Ley del Menor…
• “EL ASESINO DE LA CATANA”. José Rabadán, de 16 años(a éste ya le dedicamos un panegírico hace tiempo), mató a sus padres y a su hermana, con síndrome de Down, el 1 de abril del 2000, con unos 70 golpes de catana en su propia casa, cuando estaban durmiendo. El fiscal y la defensa pactaron 6 años en un centro de internamiento, bajo tratamiento terapéutico, y después cuatro años de libertad vigilada. Quedó en libertad, tras concluir los 6 meses de medidas cautelares, a la espera de juicio. Rabadán fue condenado el 1 de junio de 2001 a la medida reeducativa de 12 años de internamiento en un centro terapéutico por los tres asesinatos, con la limitación legal de 8 años, a los que seguirán otros 2 de libertad vigilada.
• CRIMEN DE SAN FERNANDO Iria, de 16 años, y Raquel, de 17, querían “hacerse famosas” y “saber qué se sentía al matar a una persona”. Así que un día cogieron a Clara García, de 16 años, la llevaron mediante engaños por la noche a un descampado en la localidad gaditana de San Fernando y le asentaron 32 puñaladas y la degollaron. El juez consideró que ambas menores sabían lo que hacían y tenían capacidad de discernimiento entre lo lícito y lo ilícito, lo moral y lo inmoral, y que el asesinato fue con alevosía y conspiración. Pero la sentencia es de 8 años en un centro de internamiento, revisable a los 4 y posteriormente cinco años de libertad vigilada. Fueron puestas en libertad al cumplirse los 6 meses de medidas cautelares, reingresando posteriormente.
• CRIMEN DE LA VILLA OLÍMPICA Carlos Javier Robledo de 22 años fue asesinado por Valentín M. y 9 acompañantes al salir de una discoteca con el pretexto de una discusión por una chaqueta. Le reventaron el duodeno, los testículos y le partieron el cráneo. Valentín M. al que faltaban dos horas para cumplir 18 años, era experto en artes marciales, fue a matar como explica de forma detallada la sentencia. Condenado por asesinato, lesiones y robo con violencia, estará un máximo de 8 años en un centro de internamiento, revisable a los 4, y con cinco de libertad vigilada. Quedó en libertad mientras la sentencia no era firme al cumplir los 6 meses de medidas cautelares.
• CRIMEN DEL RAMÓN Y CAJAL Maria Luisa Domínguez, una señora de 64 años, fue asesinada en su domicilio el 19 de diciembre de 1998 por tres menores, de 15 y 17 años, para ocultar un robo de 150.000 pts. La sentencia narra que el crimen fue brutal y despiadado, con un machete la asestaron 60 puñaladas dos de ellas en el corazón; el menor de 15 años tras el juicio cumplió una medida de 2 años en un centro de internamiento. Los otros dos fueron condenados a 8 años y 18 meses respectivamente en centro de internamiento.
• CRIMEN DE ALGECIRAS Un niño de 10 años, José Luis Moreno, fue hallado muerto por asfixia en los servicios de unas oficinas en septiembre de 1999. Posteriormente fueron detenidos dos menores de 16 y 17 años por este asesinato, que confesaron que le introdujeron la cabeza en el retrete hasta que se ahogó porque se había negado a hacerles una felación. Fueron puestos en libertad al cumplir los 6 meses de medidas cautelares. Cumplirán una sanción de 5 y 2 años respectivamente.
• CRIMEN DEL OLIVAR. El niño de 11 años Antonio Carrillo, fue violado y asesinado en un olivar en Jaén a finales de septiembre del 98. Los dos responsables de su asesinato, menores E.C. y A.A. que eran sus vecinos, sodomizaron y asestaron 28 puñaladas al pequeño. El máximo de internamiento que cumplirán por Ley es de 8 años, siendo revisada su condena a la mitad.
• CRIMEN DE BAJAMAR. Un pequeño de 6 años Jacobo Yanes, fue asesinado por un joven de 17 años, M.M.M., que se había escapado 11 veces del centro semiabierto de menores. Le clavó 16 veces unas tijeras y le aplastó la cabeza con una piedra de 20 kilos después de agredirle sexualmente. Fue condenado a 8 años de internamiento y otros cinco de libertad vigilada. En la mitad de la condena será revisada su situación.
• CRIMEN DE MINAS DE RIOTINTO Sergio B.V. asesinó a sus padres cuando tenía 17 años. Fue condenado en 1998 a 24 años de prisión, pero con la entrada en vigor de la Ley del Menor su condena fue revisada y quedó en 8 años de internamiento y tres de libertad vigilada. En la mitad de la condena, a los 4 años, la medida será revisada.
• CRIMEN DE EL PALO Manuel Lara, un vecino de 33 años, fue asesinado el 14 de mayo del 2000, por el menor Rafael F.R., alias el Cachulo. Tras reprenderle por molestar a otro joven en un bar, amenazó a su víctima con una pistola y una catana, posteriormente le asestó 8 puñaladas que provocaron su caída al suelo donde le remató con cuatro puñaladas. Declaró que lo había matado porque “le dio el punto”. Fue condenado a 8 años de internamiento y cinco de libertad vigilada. Estuvo en libertad al superar el tiempo de medidas cautelares. A la mitad de la condena su situación será revisada tal y como prescribe la Ley.
• Según datos de la Plataforma por la Reforma de la Ley del Menor, entre los años 2000-2001 han sido detenidos 139 menores como presuntos responsables de homicidios, 1.963 por delitos de lesiones, 631 por agresiones sexuales, 8.531 por robos con violencia, y por otros delitos hasta totalizar 53.610 detenidos. Menores de 14 años, responsables de 5 homicidios, 125 lesiones, 97 agresiones sexuales, 662 robos con violencia, y otros delitos hasta un total, al menos, de 3.984 (datos del Mº Interior) quedaron bajo tutela de los padres al estar fuera de la Ley del Menor.
¿ALGO MENOS TRUCULENTO, QUIZÁ, PARA SEGUIR?
Leo en “El Correo Gallego” del pasado 6 de marzo:
“El botellón invade la zona monumental compostelana. El Ayuntamiento advierte que no puede atajarlo.”
Una pregunta, sólo una, dirigida a los convencidos: ¿el desistimiento o la desidia son de izquierdas o de derechas?
Y siguiendo con la función de servicio a los ciudadanos (y ciudadanas):
En información de un periódico del día 2 de abril de 2004, y según datos del sindicato vasco de la policía, más de la mitad de los agentes de la policía municipal de Bilbao se dedican exclusivamente a realizar labores de oficina, dejando el trabajo de calle para un exiguo 49%. En cifras, de los 712 agentes que componen en la actualidad la policía local bilbaína, 361 son oficinistas y sólo 351 trabajan uniformados en la calle […]
Claro que, como ya os comenté una vez, “Todo organismo cuyo efectivo administrativo llegue a las mil personas no tiene necesidad, para perpetuarse, de ejercer ninguna otra actividad. La administración se alimenta a sí misma.”
De “LOGRAR LA CALIDAD TOTAL”, Michel Perigord, Management 2000.
Como comentario, sería preciso decir que lo de las mil personas es una cifra absoluta; pero que con los porcentajes mencionados sobre el total que se dedican a labores burocráticas, en este caso, la máxima es igualmente aplicable. Aunque, claro está; tenemos que entender que ello es un mandato de los electores… ¿o no?

