LLAMAZARES Y LA MUJER
LLAMAZARES PROPONE UN MINISTERIO DE LA MUJER
Esto es bastante más complejo que lo que pudiera resolverse con la simple creación de un ministerio. Los políticos, ante hechos graves como el que nos ocupa, recurren frecuentemente a tratar de disolverlos con la creación de ministerios, secretarías y comisiones de investigación, que sólo buscan impactar en la opinión pública con la apariencia de soluciones que no son tales. Cuando ni siquiera se apuntan medidas sintomáticas poco puede esperarse de estas corporaciones incapaces ya de servir a la sociedad a la que se deben y les paga:
Quizá debería modificarse la ley en primer lugar- con la virtud hasta ahora desconocida de la oportunidad- para que la coerción surta su efecto de inmediato, pasando más tarde a investigar cuáles son las causas que nos han podido llevar a este auténtico estado de horror. Ahora que tanto se lleva eso de los “observatorios”, a menudo para las cosas más pintorescas, “obsérvese”a las familias, en las que aún hoy en gran medida se educa a hijos e hijas en el sentido de subordinación de la mujer. “Obsérvese” también y de verdad en la escuela, adonde llegan los chicos con la superioridad potencial aprendida en sus casas. “Obsérvese” no menos en el mundo de la empresa, frecuentemente con salarios discriminatorios para las mujeres y terrenos propicios e impunes a la insinuación y al abuso sexual. Sin necesidad de entrar en el libro del Génesis- que podría ser, ahora que la Jerarquía Católica tanto se escandaliza con esto- “obsérvense” esos ritos matrimoniales que aún hoy tanto nos encantan, y que aparecen dotados de una gran carga simbólica: ese protocolo del matrimonio canónico que dicta aún hoy cómo la novia debe llegar a la iglesia “acompañada” por su padre y padrino, quien, una vez llegados al altar, la entrega a su futuro esposo…Y me ahorro más comentarios.
Nada hay tan insignificante que carezca de importancia.
