Decapita a su madre y pasea con su cabeza por las calles del pueblo murciano de Santomera

LIADA EN UN TRAPO

Decapita a su madre y pasea con su cabeza por las calles del pueblo murciano de Santomera

El presunto asesino, que está detenido, había sido arrestado en cuatro ocasiones por malos tratos a su progenitora y había estado en tratamiento psiquiátrico.

 

Hasta aquí la noticia.

 

Al margen de la calificación que tales hechos le han merecido al Delegado del Gobierno en la región – “hecho desgraciado, infructuoso y espeluznante”- , una sociedad avanzada, como al menos pretende ser la nuestra, no puede permitirse que determinados sujetos circulen libremente por la calle al amparo de una libertad que ni ellos mismos sienten ni aprecian en los demás. Tampoco podemos seguir confundiendo los intereses particulares de unos pocos con el interés general de la mayoría: cuando el ejercicio profesional en este campo termina por constituirse en un fin en sí mismo, convierte su función en infructuosa- en este caso sí-; la persistencia en la misma, en algo temerario, y a la sociedad que la habilitó, en una sociedad insegura. Y finalmente, es momento ya de requerir al legislador- quien antes se ha ungido solemnemente como tal con nuestro voto –para que a individuos que protagonizan conductas como la que nos ocupa se los tipifique como socialmente irrecuperables, y que su carga lo sea sólo en la medida de su confinamiento a perpetuidad, y nunca en el riesgo que aquéllas puedan suponer para la integridad del conjunto de los ciudadanos.