MEDIOCRIDAD, IGNORANCIA,CINISMO
Con sus palabras tras la derrota de Marzo, “esto es lo que hay”, les dio la primera bofetada a sus votantes a quienes considera imbéciles, y en ese continuar pedaleando tras llegar a la meta sin haber ganado, la segunda en la otra mejilla, por quien, no habiendo hecho ningún esfuerzo en la carrera, se permite dar aún la vuelta de honor de los vencedores sin que nadie se lo pida. Mientras marzo marceaba y la derrota de los “populares” terminaba por venir con falsos laureles de triunfo ante sus incondicionales, va el político gallego y se presenta a un congreso en el que compite contra sí mismo, porque está hoy, según él, y como nunca, capacitado para liderar al PP. Como decía el escritor W.S. Maughan, “sólo una persona mediocre está siempre en su mejor momento.”
Mas qué decir, en un segundo apunte, del Jefe del “Gobierno de España”. Sería quizá simplista referirse a los conocimientos de economía que atesora el actual inquilino de la Moncloa impartidos en dos tardes por su subordinado Jordi Sevilla. Quizá esto por sí sólo evidenciara una ración más de mediocridad en distinto personaje de la misma “cuadra”. Pero nada hay tan osado como la ignorancia, la ignorancia “como noche de la mente”, que decía Confucio; nada tan espantoso como la ignorancia activa, que escribió Goethe. En entrevista publicada por el “Financial Times” el pasado día 5, desgrana Rodríguez Zapatero la auténtica teoría sobre la energía nuclear española:
“España no tiene capacidad de agua suficiente para refrigerar reactores”.
Efectivamente, y por una vez al menos, tiene razón el líder de la actual oposición, aunque en razonamiento inverso: se puede llegar a Presidente del Gobierno de España, e incluso mantenerse en el cargo, teniendo idea de nada; sólo con ser español y mayor de edad, llega. Éste ni siquiera es leído; de lo contrario conocería el proverbio oriental que te aconseja guardar silencio cuando tus palabras no lo puedan mejorar.
La tercera cita nos lleva al cínico.
El hoy Presidente del Comité de Expertos para la Renovación de la UE , Felipe González, otrora responsable del parón nuclear en España y de la repercusión de su moratoria en el recibo de la luz, reflexiona ahora sobre la energía, y nos da lecciones sobre algo que ya habíamos oído antes: ese vicio español de pretender originalidad repitiendo las palabras de otro.
Así manifiesta sin empacho no querer “ser antinuclear y comprar nuclear a Francia”, como se hace en la actualidad, porque “eso no es ser antinuclear”; para más adelante añadir que hay “poca reflexión en serio” sobre la energía nuclear, mostrando en el caso de Europa sus dudas de poder alcanzar el objetivo de que el 20% de la energía sea renovable, aunque “quizás con la consideración de la energía nuclear”, sí sea posible su cumplimiento. En todo caso, insistió en que las políticas tendrían que “ir claramente encaminadas a favorecer ese mix”, en el que el 80% de la energía sea de origen no renovable y el resto de fuentes renovables.
Éste, como diría Wilde sabe el precio de todo y el valor de nada.
Y ya de regalo, me vais a permitir, no quiero pasar por alto a la incomparable portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azcárate, y su frase magistral después de las penúltimas inundaciones de Getxo: “Cuando el agua llega,…llega.”
¡Qué cuadrilla, Señor!
