CRÍTICA DE LAS IDEOLOGÍAS
JUAN OLABARRíA AGRA
Todas las grandes ideologías invocan la moralidad de sus metas y la bondad de sus fines. Justicia social, fraternidad étnica, felicidad después de la muerte parecen designios nacidos de la buena fe y muchas veces lo son; pero la extrema violencia desplegada en la defensa de estos ideales choca con la moralidad intencional que proclaman sus profetas; por eso se dice que «el Infierno está empedrado de buenas ntenciones». Rafael del Águila analiza precisamente las paradojas de nuestros «idealistas asesinos »: su primer rasgo es el dogmatismo, la seguridad absoluta en la superioridad de sus fines; una vez onvencidos de ello cualquier medio que ayude a su consecución será válido. Por tanto el idealista fanático, seguro como está de que quiere lo mejor para los demás, no vacilará en emplear los medios más criminales para conseguirlo; así, un fin considerado moral justifica medios inmorales, siendo el terror el mejor aliado de la «virtud». Paradójicamente esta perversión del idealismo suele ir acompañada de una extrema moralización de la política: la opinión de contrincante ya no es simplemente diversa, siño «culpable», el mundo se divide entre el Bien y el Mal mientras la Providencia o la Historia prometenel triunfo de los buenos (hasta tal punto estamos todos contaminados de moralización que ya no se buscan causas de los hechos económicos o políticos, puesto que basta con encontrar culpables) Del Águila analiza perspicazmente las características de las principales «ideologías implacables» (comunismo, nacionalismo, integrismo islámico o cristiano) y sus enemigos: la realidad empírica que choca con la utopia y el individuo libre que no encaja en el proyecto uniformador. Creo, sin embargo, que el autor se contradice en su caracterización negativa delliberalismo, puesto que lo que él llama «pluralismo » (respeto a la pluralidad de los individuos ya sus derechos) no es sino el liberalismo con una denominación vergonzante.

Y es que no hay nada más peligroso que tener una idea, una sola.