EL LUJO Y LA MISERIA
TOURIÑO, QUINTANA Y EL A-8
LA COCINA ECONÓMICA DE SANTIAGO

Hace ya tiempo (1/11/2008), y en un blog ya cancelado, me permití escribir esta carta que no quiero olvidar y que ahora reproduzco porque se me quedó en el camino al ir transfiriendo las cosas a la actual bitácora de Veiga do Canto. Lo mismo me ha ocurrido con otras notas que me van apareciendo al repasar viejos apuntes. Disculpen que me repita pero hay cosas que no se pueden olvidar…ni se deben. Dice así ésta:
Sólo unos días después de que el diario “El Correo gallego” publicase un reportaje sobre “La Cocina Económica de Santiago”, he tenido ocasión de leer en el mismo medio una información sacada a la luz por el secretario general del PPdeG, Alfonso Rueda, quien denunciaba “un nuevo ejemplo” de la “tendencia al lujo irrefrenable” del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, a quien acusó de haber gastado más de dos millones de euros en reformar un despacho que “apenas usa”[…]
Volviendo al artículo en cuestión sobre la institución benéfica compostelana,- porque casi en un trayecto tan corto como saltar de un párrafo a otro, se va desde la sede de Presidencia hasta el comedor social, desde San Caetano hasta la iglesia de San Agustín, en pleno casco histórico de Santiago- éste hacía referencia a cómo las Hermanas de la Caridad que la regentan siguen cada día dando más de cien comidas a los sin techo de la “capital gallega” apelando a la solidaridad de los demás.
Mientras, el parlamentario “popular” va desgranando la información referente al despacho de Touriño y a sus obras de remodelación que se adjudicaron “sin ningún tipo de procedimiento”, y cuyo gasto según el señor Rueda fue convalidado por el Consello de la Xunta, lo que significa que la cifra es “muy superior” a la mencionada, o que se hizo “sin ningún tipo de fiscalización previa”, “o probablemente las dos cosas”.
Son cada vez más los comensales que acuden a diario a la Cocina Económica, y los indigentes ya no son los únicos que solicitan ayuda, en el único lugar de la capital gallega donde las personas sin recursos pueden conseguir un plato de comida caliente por sólo ochenta céntimos, y donde se están comenzando a notar ya los efectos de la crisis. La directora de esta institución de las Hermanas de la Caridad, asegura que “cada vez tenemos más gente porque saben que aquí siempre tendrán comida segura”. Pero lo más preocupante es que ya comienzan a tener entre sus comensales a familias con niños. “La semana pasada vino una pareja con tres hijos pequeños, y no es la primera vez… Si esto no cambia puede que se convierta en algo habitual”
A la reforma de su despacho sumó otros “caprichos” el Presidente de la Xunta:
Entre ellos citó Rueda el incremento del número de asesores, que cifró en 74, un 50% superior respecto al anterior Gobierno popular, o el aumento en 20 puntos porcentuales de los gastos de protocolo para “seguir comiendo bien, viajando bien y yendo a buenos hoteles”. También denunció que Touriño “no tuviese reparo” en destinar 480.000 euros a adquirir un nuevo coche oficial- que se vendría a sumar por cierto a los 350 de los que ya dispone el ente regional-, y, al respecto, insistió en que “no hacía falta” renovar ningún vehículo del parque móvil destinado a la Presidencia.
Preguntada sobre cómo afronta la Cocina Económica la crisis, la directora de la institución compostelana asegura que “vamos, más o menos, terciando la cosa, porque hay mucha necesidad y notamos que los precios suben, por lo que nos cuesta más adquirir cosas. Pero seguimos poniendo encima de nuestra mesa un plato caliente y así seguiremos mientras podamos”.
Y es que no es la primera vez que Dolores Diz asegura que “salimos adelante gracias a la providencia, es decir, a la ayuda que recibimos de gente solidaria”.
Cuentan con ayudas del Ayuntamiento y la Diputación de A Coruña, pero la directora de la institución asegura que los voluntarios que les llevan comida, además de vendedores de la Plaza de Abastos que ceden muchos productos de forma altruista a la Cocina Económica, son sus grandes aliados.
[…] La Cocina Económica funciona sin interrupciones durante todo el año. Ni siquiera en Nochebuena o Navidad descansa, y así el año pasado, el 24 y el 25 de diciembre atendió a setenta y cinco personas que, ni siquiera en esas fechas, tienen otra posibilidad de llevar a su mesa un plato caliente. El menú en estas ocasiones es también, dentro de su sencillez, festivo.
Prácticamente todos los medios se han hecho eco de los más que dispendios, despilfarros, de estos personajes que se asientan en el mando regional. Sólo una ausencia en la crítica que resulta más que elocuente; y es la de los conmilitones de los socialistas en el gobierno xunteiro: quienes como “rogelios” parecen haber llegado con más vitola que nadie en todo tipo de “ismos” e “istas” a ocupar despachos en la Xunta, compiten con sus socios en tanta hambre de poder como ansia de ostentación, y en tanta vanidad como resentimiento, para terminar guardando un silencio que los delata en la complicidad.
Acaesció que, llegando a un lugar que llaman Almorox al tiempo que cogían las uvas, un vendimiador le dio un racimo dellas en limosna […]
- Agora quiero yo- dijo el ciego- usar contigo de una liberalidad, y es que ambos comamos este racimo de uvas y que hayas dél tanta parte como yo […]
Hecho ansí el concierto, comenzamos; mas luego al segundo lance, el traidor mudó propósito y comenzó a tomar de dos en dos, considerando que yo debría hacer lo mismo. Como vi que él quebraba la postura, no me contenté ir a la par con él, mas aún pasaba adelante: dos a dos y tres a tres y como podía las comía. Acabado el racimo, estuvo un poco con el escobajo en la mano y, meneando la cabeza, dijo:
- Lázaro, engañado me has. Juraré yo a Dios que has tú comido las uvas tres a tres.
- No comí- dije yo-; mas ¿por qué sospecháis eso?
- Respondió el sagacísimo ciego:
- ¿Sabes en qué veo que las comiste tres a tres?.En que comía yo dos a dos y callabas.
De “El Lazarillo de Tormes”
Y es que, como ocurre siempre, vienen los clásicos a ilustrarnos en sabiduría, que también lo es el conocimiento de todas las miserias de la condición humana.

