URKULLU EN SU BUCLE
Vuelve la “Melancolía” de Durero a esta página para centrar la entrevista que el pasado día 2 le hizo Carlos Herrera a Urkullu en su programa matinal de Onda Cero. Y es que la tal entrevista, escorada a la derecha durante unos días en el blog, merecía la reseña de un post en toda regla al escuchar en el audio cómo el periodista descorchaba las esencias nacionalistas con este titular en boca del presidente del EBB:“La aspiración del PNV es recuperar la soberanía nacional”.
“Usted dice recuperar como si alguna vez la hubiesen tenido”, le espeta Herrera.
Ese falso atrezzo pretendidamente urbano del que siempre hace gala Urkullu con un trendy que no llega a chic y solapadas invocaciones a la integración europea no logra ocultar lo que de ruralizante tiene el partido fundado por Arana; de un nacionalismo que, como dice Jon Juaristi en su “Bucle Melancólico”, “[…]nunca, ni en el caso del mismísimo Sabino Arana Goiri, ha estado desprovisto por completo de ingredientes progresistas. Es más, gran parte de su éxito deriva directamente de la incorporación de modernidad en dosis homeopáticas, lo que ha provocado siempre en sus receptores una saludable reacción contra la cultura de la modernidad[…]”
Añorar lo que nunca se tuvo, en una historia jalonada de derrotas para prender en las mismas la constante llama vindicativa que se enlentece en lo imposible. Querer pero no poder sabiendo que el ansiado final es el principio. Carencia de plenitud que lleva a la melancolía como fundamento ideológico.

