VII CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA “MEMORIAL BRUNO ALZOLA GARCÍA”

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Con la asistencia de Autoridades locales, miembros del Jurado y un numeroso público, en una tarde de ésas en las que los meteorólogos nos dicen a veces que se producirán nubes de desarrollo, tuvo lugar en el “Palacio Cimiano” de Panes el acto de entrega de premios del VII CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA  “MEMORIAL BRUNO ALZOLA GARCÍA”. En un principio, en los jardines del complejo hotelero, y después,  cuando los elementos se manifestaron con ruidos y agua, en uno de los salones del hotel peñamellerano.

Ramón Alzola, como siempre, abrió el acto con unas palabras de salutación, y tras la lectura del acta del fallo del Jurado, fue dando paso a cada uno de los intervinientes al acto:

Josep María Martinell, miembro del Jurado, que trazó una semblanza de Miguel Hernández a modo de carta al poeta alicantino en el centenario  de su nacimiento. La poetisa gijonesa- ganadora del segundo premio del certamen del año anterior- Isabel Reyes, que entregó el premio a la autora del soneto ganador, y nos recitó dos: uno encuadrado en la efemérides del autor de Orihuela, y otro, sentido, emocionado y vibrante, con dedicatoria a la figura del joven Bruno Alzola, fallecido trágicamente hace ahora once años, y a cuya memoria tiene lugar cada año este certamen de poesía. La intervención de la estudiante de Arte Dramático, María Nieto Noriega, que recitó a Miguel Hernández y el soneto clasificado en tercer lugar. La presentación del escritor Alejandro Céspedes como nuevo miembro del Jurado, y los comentarios a los tres sonetos ganadores: el que obtuvo el primer premio, “Adagio en la laguna”, recitado por su autora, la poetisa manchega Diana Rodrigo Ruiz, con comentario a cargo del miembro del Jurado, Antonio Portero. El clasificado en segundo lugar, “Este rosal sin sombra de mi vida”, cuyo autor es don Santiago Romero de Ávila y García Abadillo, que fue recitado por el también miembro  del Jurado, Jaime Vinuesa, y comentado por Cecilio Testón. De la glosa del soneto que obtuvo el tercer premio, “Retrato”, de don Manuel Sáenz Alonso, se encargó el miembro de Jurado, Pedro García, quien ha tenido a bien enviarnos su texto:

Señor alcalde y concejales, señoras y señores, amigos: buenas tardes.

Este inteligente remedo en recursos sintácticos del soneto satírico-burlesco “A una nariz”, con el que Francisco de Quevedo y Villegas “obsequió” a su eterno rival literario y personal, Luis de Góngora, posee en general la estructura sonetista culta de la poesía clásica española, con un ritmo de endecasílabo propio que intensifica el acento en la sexta y décima sílabas de cada uno de los versos, una consonancia idéntica en los cuartetos; y una rima en los dos tercetos- considerados como tales en este caso según definición de la Academia-, que lo es a gusto del poeta, y que en todo caso le concede una notable rotundidad al cierre conceptual de un soneto que siendo anafórico en la emulación de los inicios versales prescinde de la befa quevediana, elude su hipérbole en aras de la moderación y esconde su metáfora en busca de lo conciso.

En el fondo de la composición, el autor de este soneto, don Manuel Sáenz Alonso, hace gala de un perfecto conocimiento de la persona y obra de don Francisco de Quevedo, elaborando un retrato casi siempre laudatorio del insigne poeta áureo, del que resalta cualidades y méritos, junto a actitudes no siempre plausibles, pero que en definitiva vienen a glosar la vida de un genio dedicado fundamentalmente al disfrute y enriquecimiento de las letras.

Glosa de quien acreditó una cultura que le permitió traducir en seis lenguas y escribir en la suya propia, según muchos, como nadie ha podido volver a hacerlo. De hondo pensador, que pudo dejar sentencias para la posteridad como “Donde hay poca justicia es un peligro tener razón.” O como aquella otra de “Como es nuestra infancia, es así nuestra vida. Lloramos porque nacimos, vivimos sin saber qué es vida, empezamos a morir sin saber qué es muerte.” O la más conocida de “Poderoso caballero es Don Dinero.” Y, por terminar, la tan amarga que cierra la “Vida del buscón Pablos”, “Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.”

Glosa del humanista, dominador del griego y el latín y conocedor de la retórica aristotélica, autor de los “Grandes anales de quince días”, que con una prosa de ilustre barroquismo, afilada de léxico, conceptista y rotunda, describen los acontecimientos políticos más importantes que tuvieron lugar en la corte de Madrid entre la muerte de Felipe III y la subida al trono de Felipe IV y sus ministros Zúñiga y Olivares. Pretendidamente imparcial, no está exenta su prosa del halago al poder de entonces, ansiando quizá la pronta salida del destierro de la torre de Juan Abad.

Glosa del autor de poemas metafísicos, morales y religiosos. Poemas existenciales en los que reflexiona sobre el sentido de la existencia, el paso del tiempo y la muerte, donde con frecuencia se entremezclan el amor y el culto a lo divino. El estoicismo senequista y cristiano de la vida como camino hacia lo inevitable- cotidie morimur, o morimos cada día-; una vida que se pierde vanamente siendo su paso tan angustiosamente fugaz. Quizá en el mejor soneto en lengua castellana, “Amor constante más allá de la muerte”, es el amor, tan petrarquista en Quevedo, el que da sentido a la vida. En justo catorce versos sintetiza Quevedo el paso mitológico al mundo de los muertos cruzando la laguna Estigia en la barca de Caronte, y dejando el alma obligatoriamente sus recuerdos en esta parte de la orilla, de forma que llegue al destino final, el infierno, sin bagaje alguno: un alma vacía de recuerdos, contra lo que se rebela el poeta en su desafío de intenso amor en este segundo cuarteto:

 

“mas no, de esotra parte, en la ribera,

dejará la memoria, en donde ardía:

 nadar sabe mi llama el agua fría,

y perder el respeto a ley severa.” 

Glosa del Quevedo de los”Sueños y discursos de verdades descubridoras de abusos, vicios y engaños, en todos los oficios y estados del mundo”, título que revela a las claras el contenido del libro, en el que Quevedo recurre a la fantasía onírica para dar rienda suelta a la sátira costumbrista.

Y por qué no glosar al “libelista de enredo”, quien escribe por encargo el opúsculo, “El chitón de las tarabillas”, un ataque solapado contra aquellos a los que pretendía defender, Felipe IV y el Conde Duque de Olivares, lo que le supuso la pérdida de confianza de este último y su posterior destierro y encarcelamiento.

Glosa del Quevedo más universal, el Quevedo de la sátira, la mordacidad y la contemplación regocijante de los grotesco, resaltando en tal sentido este soneto que rememora en su poema el señor Sáenz Alonso, “A una nariz”, quizá el soneto burlesco más famoso de Quevedo, con una estructura especialmente satírica y antisemita, de gran calidad y agudeza hiperbólicas que lo engrandecen.

Y glosa en fin y sobre todo de la prosa magistral por antonomasia de la picaresca española, “La vida del Buscón llamado Pablos”, que supera al  Lazarillo y al Guzmán- como muy bien refiere Francisco Rico en su prólogo al relato quevediano – “en ingenio lingüístico, en agudezas, sales y conceptos”-con una profundidad descriptiva que nadie ha  podido igualar en la literatura española, y que podría condensarse en estos pasajes de la obra, cuando en la presentación del personaje protagonista, él mismo nos da cuenta entre perífrasis de las figuras de sus progenitores. Así sobre su padre dice Pablos:

“Metía el dos de bastos para sacar el as de oros”. Manera conceptual e inimitable de decir que un señor está metiendo dos dedos en un bolsillo de otro para sustraerle una moneda. Sobre su madre, Pablos relata que “todos los poetas hacían cosas sobre ella”, aunque no es que se refiera precisamente a su carácter de musa: los poetas hacen cosas sobre ella, sobre su cuerpo, exactamente. O en este otro que culmina el costumbrismo satírico del gran autor madrileño, con ese retablo de figuras ridículas para la burla, en la definición caricaturesca tan magistral del Dómine Cabra: 

“Él era un clérigo cerbatana, largo sólo en el talle, una cabeza pequeña, los ojos avecindados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos, tan hundidos y oscuros que era buen sitio el suyo para tiendas de mercaderes; la nariz, de cuerpo de santo, comido el pico, entre Roma y Francia, porque se le había comido de unas búas de resfriado, que aún no fueron de vicio porque cuestan dinero; las barbas descoloridas de miedo de la boca vecina, que de pura hambre parecía que amenazaba a comérselas; los dientes, le faltaban no sé cuántos, y pienso que por holgazanes y vagamundos se los habían desterrado; el gaznate largo como de avestruz, con una nuez tan salida que parecía se iba a buscar de comer forzada de la necesidad; los brazos secos; las manos como un manojo de sarmientos cada una. Mirado de medio abajo parecía tenedor o compás, con dos piernas largas y flacas. Su andar muy espacioso; si se descomponía algo, le sonaban los huesos como tablillas de San Lázaro […] Traía un bonete los días de sol ratonado con mil gateras y guarniciones de grasa; era de cosa que fue paño, con los fondos en caspa. La sotana, según decían algunos, era milagrosa, porque no se sabía de qué color era. Unos, viéndola tan sin pelo, la tenían por de cuero de rana; otros decían que era ilusión; desde cerca parecía negra y desde lejos entre azul […] Cada zapato podía ser tumba de un filisteo. Pues ¿su aposento? Aún arañas no había en él. Conjuraba los ratones de miedo que no le royesen algunos mendrugos que guardaba. La cama tenía en el suelo, y dormía siempre de un lado por no gastar las sábanas. Al fin, él era archipobre y protomiseria”.

 

En efecto, érase don Francisco de Quevedo.

 

Muchas gracias.

 

Panes, a 27 de junio de 2010

“Sonetos”, de Ramón Alzola

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SONETOS

El pintor y poeta peñamellerano, Ramón Alzola, presentó el pasado sábado 17 en el salón de actos de la Casa Municipal de Cultura de Llanes su libro “Sonetos”.

De Ramón Alzola, “escritor de versos de formación autodidacta”, como él se define, he tenido ocasión de comentar en este blog uno de los sonetos – para mí el más afortunado – que ahora aparecen en su libro: el titulado “MELANCOLÍA”, [pulsar], epítome del sentimiento que  embarga al poeta por la muerte del ser querido y por el dolor sin paliativos de su ausencia. La muerte, como infinitud incontestable de la nada, la aflicción, como abismo de lo imposible, y la melancolía como refugio de lo que ya no será, sobresaliendo entre todas las emociones presentes en los treinta sonetos que componen el texto del poemario.

Al margen de ello, ha llamado poderosamente mi atención un comentario que aparece bajo la referencia al acto de la que se hace eco la edición digital del diario “El Comercio”, y que paso a transcribir y comentar en unas líneas:

Mas afán de protagonismo, que nivel literario Abr/2010 | 00:33:55  [pulsar]Todo el que se dedique a la poesía, escrita o no (ésta a veces la mejor) merece aplauso lo malo es cuando se le sube a uno a a la cabeza el creerse un creador o POETA con mayúsculas cuando sólo se es un mecánico rimador de ripios menos que más afortunados. Entonces el ego se dispara (el de los cincuentones como los horizontes en las obras de DE CHIRICO, es infinito) y uno se rodea de gente con sí merecido prestigio y juega a ser famosete, cumpliendo aquello de que \”tener fama es fácil lo difícil es merecerla\”. Que lea más o que escriba mejor una de dos, y si va a talleres literarios que le hacen más falta que organizar premios que le superan, que tampoco olvide que en en esos talleres se enseñan modales de mesa pero que la comida ha de llevarla uno de \”casa\”. ¡Hala y más humildad, poetilla\”

 

Para dar consejos de leer más o escribir mejor hay que empezar por uno mismo; y no erigirse en una especie de especialista en contexto que sólo vive de citas y de procesar pensamientos de otros acicalándolos con una pretendida erudición. Un repaso al escrito en cuestión deja al descubierto errores de sintaxis, producto, bien de la prisa en lanzar el insulto, o de propias carencias. Las citas, prendidas al texto con alfileres y con garrafal error sintáctico incluido- el [ego] de los cincuentones como los horizontes en las obras de DE CHIRICO, es infinito-, dan en expresiones tales que confunden la perspectiva exagerada (característica del pintor metafísico grecoitaliano ) con la infinitud de los horizontes, parangón de la autoestima de los cincuentones, según este anónimo. Lo de la asistencia o no a talleres literarios en relación a organizar premios que le superan, parece que el rencor se ha trasladado- aprovechando que queda bilis suficiente- a otro evento que no es éste: muy probablemente, y dado que el acto de que tratamos no era algo relacionado con un premio, al “MEMORIAL DE POESÍA BRUNO ALZOLA”, que el autor de “Sonetos” organiza cada año en Panes a la memoria de su hijo muerto trágicamente hace años.

En cuanto a los “modales de mesa”, qué no podríamos decir de quien se parapeta en el anonimato para insultar.

BASES VII CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA MEMORIAL BRUNO ALZOLA GARCÍA 2010

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 CERTAMEN BRUNO ALZOLA ESCUDO~1

El restaurante La Sauceda de Buelles, conjuntamente con el Ayuntamiento de Peñamellera Baja, convoca la VII Edición del Certamen Internacional de Poesía Memorial Bruno Alzola García para el año 2010, y se regirá conforme a las siguientes
BASES
1ª Podrán participar en este certamen:
a) Todos los poetas nacionales o extranjeros que lo deseen.
b) La participación queda limitada a una sola obra por participante.
c) La modalidad será el SONETO y estará escrito en lengua castellana.
2ª Las obras se presentarán en un sobre cerrado, mediante el procedimiento de lema y plica. En el mismo se incluirán cinco copias del soneto presentado y otro sobre cerrado en cuyo exterior sólo debe figurar el lema y el título del soneto, y con los siguientes datos en el interior:
a) Título del soneto
b) Nombre del autor
c) Fotocopia del Documento Nacional de Identidad
d) Dirección actualizada y teléfono de contacto
e) Declaración de honor de que el soneto presentado es propio e inédito y que no ha sido premiado en ningún otro certamen.
3ª Los participantes deberán enviar su obra a una de las siguientes direcciones:
Ayuntamiento de Peñamellera Baja
Calle Mayor s/n.
33570, Panes
Principado de Asturias

España

Restaurante LA SAUCEDA
33579, Buelles
Principado de Asturias

España

En el sobre exterior sólo figurará: Certamen de Poesía Memorial Bruno Alzola García, y nuestra dirección. Aquellos envíos que no cumplan esta premisa serán eliminados automáticamente.
4ª El jurado estará formado por personas independientes de contrastado prestigio literario y por una representación de los convocantes, cuya identidad permanecerá secreta hasta el momento del fallo, el cual será inapelable.
5ª El ganador del certamen deberá recoger personalmente el premio, salvo causas mayores o que sea extra peninsular y no podrá participar en el certamen siguiente, al que voluntariamente asistirá como invitado para entregar el premio. Si el ganador fuera extra peninsular deberá enviar a un representante de la embajada.
6ª Las obras ganadoras formarán parte conjunta, con sus autores y la organización de este certamen, del derecho intelectual para su divulgación y publicación.
7ª Las obras no premiadas no se devolverán a sus autores y podrán ser retiradas en nuestro establecimiento. De no ser así serán destruidas un mes después del fallo.
8ª La fecha límite para el envío de los trabajos será el día 15 de mayo de 2010. Serán considerados aquellos trabajos que, llegando más tarde de esta fecha, estén sellados en Correos este último día (15 de mayo).
9ª Premios:
Primer Premio: 1.800,00 € y escultura en bronce representativa del certamen
Segundo y Tercer Premio: diploma honorífico y placa conmemorativa
El ganador del premio tendrá incluido el alojamiento en un hotel de la zona y manutención los días sábado 26 de junio y domingo 27 de junio.
10ª Los premios se entregarán en el Salón del Hotel Palacio de Cimiano, el día 27 de junio de 2010, a las 17 horas, en acto público.
11ª El hecho de participar en esta convocatoria implica el conocimiento y la aceptación en su totalidad de estas bases.

COLABORAN:
• EL ORIENTE DE ASTURIAS
• HOTEL POSADA DE COTERO (HELGUERAS)
• INMOBILIARIA MIGUEL (UNQUERA)
• HOTEL RURAL EL MOLINO DE TRESGRANDAS (LLANES)
• HOTEL PALACIO DE CIMIANO(CIMIANO, PEÑAMELLERA BAJA)

SONETO DE ISABEL MARÍA REYES ELENA

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Si todo ha de acabar, suceda todo
analógicamente en un instante:
suceda lo superfluo y lo importante,
lo real y posible codo a codo.

A la tristeza búsquese acomodo,
destrúyase su afán significante
y de cada momento en adelante,
importe su valor, no importe el modo.

No vivimos nosotros: es la vida,
sin límite y completa cada aurora,
quien nos rinde su único tributo

No hay nada que la rompa o la divida.
El tiempo todo cabe en una hora
y toda eternidad en un minuto.

VI CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA "MEMORIAL BRUNO ALZOLA GARCÍA"

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DOLOR DE LUNA ROTA

 

El pasado domingo 28 de junio tuvo lugar en el “Palacio Cimiano” de Panes el acto de entrega de los premios del VI certamen internacional de poesía “Memorial Bruno Alzola García”.

Ante un numeroso público y con presencia de autoridades locales y miembros del Jurado, Ramón Alzola dio inicio a la efemérides con la lectura del Acta que fallaba los premios; y tras una breve alocución, cedió la palabra a Celina Melero, miembro del Jurado, quien como homenaje al escritor recientemente fallecido, Mario Benedetti, trazó una semblanza del autor uruguayo y leyó uno de sus sonetos. Seguidamente tuvo lugar la ceremonia de entrega de galardones a los tres poetas finalistas, la intervención de cada uno de ellos leyendo sus sonetos respectivos con fondo musical de flauta y la de los miembros del jurado encargados de glosar cada uno de las obras seleccionadas.  Por último, el también miembro del Jurado, Cecilio Testón, dirigió unas palabras a la concurrencia, cerrando el Acto el mantenedor y alma mater del Certamen, Ramón Alzola, quien convocó la VII edición del Certamen, interpretandose a continuación el himno de Asturias con todos los asistentes puestos en pie.

ACTA DEL FALLO DEL JURADO

VI CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA MEMORIAL BRUNO ALZOLA GARCÍA 2009

En Buelles, siendo las diecisiete treinta horas del 30 de mayo de 2009, se reúne el jurado del Certamen, bajo la presidencia de D. Manuel Maya Conde y con la asistencia de los siguientes miembros del jurado, D. Cecilio Fernández Testón, D. Pedro Salvador García Rebollar, Dña. Celina Pérez Melero, D. Carlos Fernández y D. José Ramón Noriega Cordero, actuando como secretario del Certamen Ramón Alzola Llamero.
Tras la deliberación oportuna, de los cuarenta sonetos que resultaron seleccionados de entre los 260 recibidos y que cumplían las bases del Certamen, se descartaron treinta. De estos diez considerados como finalistas, tras una exhaustiva y profunda lectura de los mismos, se seleccionaron los tres rimeros, que fueron sometidos de nuevo a su estudio y tras nueva votación, el Jurado falla por mayoría que el ganador de esta VI edición sea el soneto: ROSA BLANCA, con LEMA: GUTSON y número de registro 188 abierta la plica correspondiente su autor es: D Antonio Gutiérrez González de Mendoza; lo que se le comunica telefónicamente, confirmándonos el ganador su asistencia a la entrega de los premios.

En la votación resulta segundo clasificado el Soneto: DOLOR DE LUNA ROTA, lema: LADY ASTUR, y su autora: Isabel María Reyes Elena.

Tercer clasificado el Soneto: LA BRISA, Lema: ANTARES, y su autor: David de la Sierra Llamazares Cejuela.

Queda fijada en el acta la fecha del 28 de junio de 2009 para la entrega de los premios en el Palacio de Cimiano ( La Bariega ) a las 17, 30 horas.

Y para que conste a los efectos oportunos levanto acta de este fallo del Jurado en Buelles, cuando son las veinte horas de este día treinta de mayo de 2009.

EL PRESIDENTE DEL JURADO EL SECRETARIO

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Pedro Salvador García Rebollar, miembro del Jurado que glosó el soneto clasificado en segundo lugar, “DOLOR DE LUNA ROTA”, ha tenido la deferencia de enviarnos su comentario que pasamos a publicar:

Señoras y señores, buenas tardes.

En “Dolor de luna rota”, estamos ante un soneto dotado de un ritmo perfectamente acompasado en la combinación de sus acentos periódicos; de una notable cadencia expresiva en su planteamiento temático y del festoneado en figuras retóricas y tropos, que hacen resaltar su gran densidad poética.

“Dolor de luna rota” es un soneto de amor y dolor, de soledad, abandono y tristeza. Como en las grandes poesías amatorias, y a la manera de Federico García Lorca, está la descripción del amor unido íntimamente al sufrimiento y al dolor. Dolor, cuando ya no hay palabras, pues es el llanto su expresión. Dolor, cuando el sentimiento se quiebra en ríos, en lágrimas de tormento. Dolor que vira en angustia, con esa frialdad que atenaza las ideas y te deja mudo y sin respuesta.

Llora en silencio el amante, o quizá el amado. Llora en soledad, con palabras incapaces de brotar, pues sólo el aguacero de lágrimas callado pide paso en el ánimo, en medio de un rostro que se desencaja.

Agua salobre del sufrimiento y frialdad de angustia en esa antítesis magnífica de “una voz de silencio” que se embarca en la lágrima de la congoja. Rostro descompuesto de “luna rota”, de lado oscuro, de desnudez y desolación que cantara Santiago Feliu.

Y es que ésta no es la luna rota de Lorca, tan bordada de esperanzas…”[…]¿no viste la grieta azul de luna rota que el Júcar moja de cristal y trinos?[…].

Cuando el torrente es ya laguna y en el oxímoron las frías lágrimas “arden” como termina ardiendo quien en la nieve va muriendo, nos desvela el poema la clave del desamor, el centro del desconsuelo, aquello que de verdad al amor mata. Porque no es la distancia, no es el tiempo, no es la lejanía la muerte del amor.

Como si en la poesía se diese respuesta al autor romántico Gustavo Adolfo Bécquer, quien hace casi dos siglos ya se preguntaba en una de sus rimas:

 

“Los suspiros son aire, y van al aire.

Las lágrimas son agua, y van al mar.

Dime, mujer, cuando el amor se olvida,

¿sabes tú adónde va?”

Como si a ello fuere respuesta, digo, “Dolor de luna rota” termina así:

 

Mis ojos son lagunas, hielo ardido,

amor que se desangra gota a gota

en la garganta negra del olvido.

Muchas gracias.

MELANCOLÍA

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MELANCOLÍA

 

La vacua hostilidad y saturnina

que me invade en la hora más sombría,

no es otra cosa que melancolía,

dulce la sensación, queda y cansina.

 

Melancólico estoy, y es anodina

mi estancia, y el ciprés alto tendría

constancia de que muero en esta fría

mazmorra que en mi cuerpo me confina.

 

Amiga la tristeza que me embarga,

dichoso soy por ser tan desdichado,

pues llevo con humor tan dulce carga.

 

Puesto que lo que quiero me es negado,

mi estancia en este valle se hace larga,

y quiero, de la Orilla, el otro lado.

Soneto de Ramón Alzola

 

 

El dadaísta Jacques Ribaud condensó en una frase uno de los sentimientos más profundos del hecho melancólico: “No hay motivos para vivir pero tampoco los hay para morir”. Es el desdén por la vida y la inacción para no vivirla. Es cerrar los ojos y esperar vita minima un final incierto, acelerando a veces el camino ante la morbosa curiosidad por el precipicio, como pasión fulgurante ante la quietud. Es atisbar el límite de lo difuso, como quien tiene sin tener. Es regodearse en la propia tristeza y en el pico de placer que causa la muerte ajena en medio de esa debilidad del ego humano…

Bulle en estos versos el poeta, sumergido en su paradoja teresiana, mecido por lo existencial, flotando en el  bálsamo de su agradable valle onírico; dichoso en el dolor de su bagaje: navegación alegórica para traspasar lo innombrable como experiencia, y volver desde la otra orilla, o desear quedarse allí, mas sin la nada, y sin pesar también, como  liviano y descargado viajero de lo inmanente…Encuentro con el primer  gran hallazgo que de la existencia dio la lírica griega hace ya dos mil seiscientos años en la pluma de  Teognis de Megara:

 

«De todas las cosas la mejor es no haber nacido

 ni ver como humano los rayos fugaces del sol,

 y una vez nacido cruzar cuanto antes las puertas del Hades,

 y yacer bajo una espesa capa de tierra tumbado».

 

Añoranzas de un irreconocible viaje que es sólo de ida, arrastrado por un obstinado tiempo que de lo efímero nos saca en ese vértigo insalvable que como epifonema del pesimismo da en el mortal hipérbaton de sus versos  Francisco de Quevedo y Villegas:

 

 “Ya no es ayer; mañana no ha llegado;

hoy pasa, y es, y fue, con movimiento

que a la muerte me lleva despeñado.”

 

 

MEMORIAL DE POESÍA “BRUNO ALZOLA”

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quevedo y lope

El pasado 29 de junio tuvo lugar en Panes (Asturias) la entrega de premios correspondientes al V Certamen Internacional de Poesía “Memorial Bruno Alzola García”, que como cada año viene celebrándose en la localidad peñamellerense. El Acto, al que asistieron organizadores, Jurado y Autoridades Locales, se inició como ya viene siendo habitual, con la intervención de su mantenedor, Ramón Alzola, del restaurante “La Sauceda” de Buelles, quien procedió a dar lectura al fallo del Jurado que acordó conceder el primer premio de la presente edición al soneto “SINGULAR”, cuya autora es la escritora valenciana doña Maria Luisa del Romero Sanchez Cutillas, que lo recibió de manos del ganador de la anterior edición don Antonio Gutiérrez González de Mendoza. En sentidas palabras, que dieron paso a la lectura de la estrofa ganadora y a obras inéditas enmarcadas en el recordatorio de la efemérides, ambos poetas supieron encender en sus respectivas alocuciones la carga emotiva que logró embargar a todos los presentes: el recuerdo del joven Bruno Alzola García, quien encontró la muerte en un desgraciado accidente de tráfico cuando tan sólo contaba 21 años, permanece vivo en nuestros corazones; su imagen, fija en nuestra memoria; y su voz, con sonoridad imperturbable en nuestra mente.

 

“SINGULAR”

 

Te nombro tanto que, no estando, creces
y aumentas la razón de mi demencia.
¡Cómo pesa el rumor de tu presencia
siempre que en otro labios reapareces!…

A mi dolor cual bálsamo te ofreces,
mas avivas la herida sin clemencia
cada vez que despliegas tu indolencia
y me envuelves en ella, y me estremeces.

En singular me duelo de tu ausencia
y demando en plural que no regreses,
¡tan burdo engaño enreda mi conciencia!…

En tu desdén te imploro que no ceses,
pues veneno sería tu indulgencia
-como dardo mortal- si me mintieses.

 

 

 

Estuvo presente asimismo en el acto el finalista más joven de todas las ediciones, Alberto Moyano Muñoz, de 17 años, que leyó su soneto, “Languidez”, premiado con diploma y placa conmemorativa,:

Parece andar sumida en somnolencia,
como centrando el pulso en la sonrisa.
Parece que los pasos con que pisa
son tan medidos que al andar silencia.

La miro y casi no se diferencia
una sombra en sus ojos imprecisa:
la sombra del fantasma de la prisa
que ha ofrecido en favor de la paciencia.

No la encadena la velocidad.
No se dirige a mí en susurros: reza.
Y tengo fe, y sé con seguridad

que no habrá renunciado a la belleza
por culpa del silencio o de la edad:
seguirá siendo hermosa por pereza.

 

 

 

 

 

De Cecilio Fernández Testón que forma parte del Jurado, así como del ilustre escritor don Antonio Portero Zoro que lo acompañaba, partieron unas palabras de elogio al Soneto, y de Celina Melero, también perteneciente al Jurado, una intervención en la que enmarcó la estructura de la bella estrofa, recitando a continuación una a modo sentido homenaje a la memoria del poeta recientemente fallecido, don Ángel González.

El miembro del Jurado Pedro S. García Rebollar glosó por último los méritos de la obra ganadora con las siguientes palabras:

 

Señoras y señores, amigos: Buenas tardes.

 

Se atribuye al poeta Luis Cernuda, perteneciente a la “Generación del 27”, el calificativo de “muertos, ellos” al referirse a los que diseñan los planes de estudios desde que decidieron abandonar las lenguas muertas, alejándolas de la escuela, y dando inicio así al sepelio de la poesía. “¿Cómo vamos a ser europeos- se preguntaba- sin Griego y sin Latín?”.

Fallecido el poeta en el año 63, podemos fácilmente imaginar cómo retocaría su sentencia para adaptarla a los actuales tiempos, en los que hasta las lenguas vivas parecen gravemente enfermas. Dejando que cada cual juzgue lo que de hipérbole pueda tener el aldabonazo del autor sevillano, henos aquí a nosotros en un certamen de poesía donde la figura de su auténtico protagonista, el soneto, entronca precisamente con la herencia griega y latina, hasta hoy transmitida y por tanta gente en absoluto olvidada.

Un soneto, el titulado SINGULAR, que acaba de leer su autora, la poetisa doña María Luisa del Romero Sánchez Cutillas, y que, ganador de este V Certamen de Poesía, “Memorial Bruno Álzala”, se encuadra en el mejor molde métrico Renacentista. Posee además habilidad en la síntesis, armonía en la expresión, y mantenimiento de la tensión poética en la rima; lo que tanto cultivaron los poetas clásicos españoles del Siglo de Oro. Así, y en el más puro estilo del desdén “LOPEVEGUIANO”, se rinde al sentimiento elegíaco de la dulce ausencia en quien se mira desdeñado, y al dolor que en el menosprecio siente con pasión el desairado. Y como si de inspiración en la poesía amatoria “QUEVEDIANA” se tratase, el amante, en la antítesis, reclama íntima y dolorosamente del amado lo que en público rechaza, cual si con un desdén no confesado–y a la manera de Agustín Moreto- a otro se diese respuesta, tratando de que los demás vean dispensa en la esquivez, para preferir después el desdén al desengaño. Pues es dulce el desdén- que diría el clásico- cuando en él el amor se asienta, es como el amor mismo cuando no hay indiferencia, el desdén como placer hasta en la propia pena; ante la desesperanza, el desdén, lo que de amor llena…, y, de nuestra lírica Barroca, la quintaesencia.

 

Muchas gracias.

 

Panes, 29 de Junio de 2008.