
Tras el debate del pasado 27 de mayo en el Congreso sobre la convalidación del Real decreto Ley por el que se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit público que Zapatero había llevado a la Cámara Baja, y para aquellos votantes que, plenos aún de esperanza en los dos grandes partidos españoles, piensan ir a votar después de que encallen en las Cortes los Presupuestos Generales del Estado para el 2011- según vaticina Durán i Lleida- , será preciso decir que lo preocupante electoralmente hablando no es que el PSOE deba hacerse con un nuevo candidato a la Presidencia del Gobierno, sino que el principal partido de la oposición carece de él.
Sabíamos ya hace tiempo que Rajoy se considera “algo leído”, manifestación de falsa modestia hecha por alguien que se cree que los demás le deben suponer en la excelencia por su currículo de brillante opositor. Esa falsa modestia que contrapone siempre a la figura de Zapatero al que considera poco menos que un iletrado. Pero como él dice también “hace falta algo más que saber leer y escribir para ser Presidente del Gobierno”; y un político que confiesa leer como único periódico el diario “Marca” no hace sino ocultar sus intenciones y esconder acomplejadamente la verdad que sus electores sacan a la luz cada vez que le otorgan su confianza, y que es su pertenencia a una derecha que él pretende una y otra vez maquillar desde ese “centro reformista”, con una bofetada a esos votantes conservadores y liberales que lo eligen cada cuatro años.
“Algo más que saber leer y escribir”.
Y en la memoria de todos están sus explicaciones ante los medios durante la crisis del Prestige, crisis que él ayudó como Vicepresidente a gestionar de manera tan lamentable; y es que ni siquiera entonces acreditó haber sabido elegir bien a sus asesores que le hubieran debido enseñar dos cosas que él no conoce: una, que el petróleo es menos denso que el agua y por tanto no puede quedarse en el fondo del mar, y mucho menos congelado, y otra que la mar devuelve a la costa lo que no es suyo.
“Algo más que saber leer y escribir”.
Mediocre lector de discursos, pues ni siquiera sabemos si los escribe él mismo, pero sin “garra” parlamentaria para darles “vida” en el hemiciclo, el señor Rajoy no logra superar la reválida del Congreso de los Diputados. Sólo en el discurso del Plan Ibarretxe apuntó maneras, quizá porque creía en lo que estaba leyendo, y la cosa no le salió mal. La oratoria y el parlamentarismo no son lo suyo, no tiene capacidad para convencer ni verbal ni gestualmente, y por ello carece de liderazgo, tal vez por la misma razón por la que se rodeó de medianías que es lo que suelen hacer los dirigentes con perfil gris como el de este dirigente gallego.
“Algo más que saber leer y escribir”.
Mariano Rajoy, fiel a su estilo de lector monocorde, dio lectura a un texto aparentemente duro aunque insustancial, carente de brío parlamentario y leído sin convicción, cuyo título podría rezar así: “A ver si madura y se cae”.
Insustancial y carente de brío, por lo reiterativo:
[…]Vamos a votar en contra por estimarlo improvisado, insuficiente e injusto.[…], pág. 2 del documento.
[…]Señorías, he mencionado antes que este Decreto Ley además de improvisado es insuficiente. Esto tampoco necesita mucha argumentación.[…], pág. 3 del documento
[…]Ni hacer un Decreto Ley tan injusto como este. Esta es la verdad.[…], pág. 5 del documento.
[…]Hay una alternativa a este Real Decreto improvisado e injusto[…], pág. 5 del documento.
[…]En suma, Señorías, no podemos aprobar este Decreto Ley porque responde a la improvisación, porque las medidas son insuficientes -no crean crecimiento económico ni empleo- y sobre todo porque son profundamente injustas. Y además, sin necesidad, que es lo peor[…]. Pág. 5 del documento.
Señorías, no nos oponemos a la reducción del déficit. Era una tarea que debía haberse hecho ya hace mucho tiempo. Hay una alternativa a este Real Decreto improvisado e injusto que hace daño a mucha gente que no tiene por que pagar los errores del Gobierno. Ustedes no han querido. Pág. 5 del documento.
En resumen, el Real Decreto Ley es improvisado, es injusto, es insuficiente. Pag. 6 del documento
“Algo más que saber leer y escribir”.
Con falta de convicción, cuando ya ni siquiera completas los textos:
[…]Señorías, ni siquiera han intentado hacer todo lo que fuera posible para evitar el recorte de los gastos sociales. El otro día ofrecí algunas ideas, pero no insistiré hoy[…].Pág. 5 del documento
[…]Señorías, ¿de verdad no había 1500 millones de euros en el presupuesto de dónde recortar antes que recortarle a los pensionistas? ¿De verdad que no lo había? Los hay[…]. Pág. 4 del documento.
“Algo más que saber leer y escribir”.
Y entonces surgió el representante de CIU, Durán i Lleida, para sorpresa de algunos y satisfacción de casi todos, y se convirtió, sin duda, en el protagonista del debate del Real Decreto-Ley 8/2010, de 20 de mayo, que supone la adopción de medidas extraordinarias para rebajar el déficit. Quizá en la mejor intervención en las Cortes que se le recuerda, articuló un discurso demoledor – algunos apuntan a que fue el discurso que debió hacer Rajoy, olvidando que para ello hubiera hecho falta algo más que “saber leer y escribir”- contra el inquilino de la Moncloa, a quien le apuntó los gravísimos errores que lleva cometidos en una etapa de alegre dispendio e irresponsabilidad a lo largo de estos años, para marcarle después los tiempos y las tareas a cumplir antes de su definitivo declive: reformas estructurales necesarias y urgentes que debe abordar de inmediato; para más tarde, y cuando ya no pueda sacar adelante los Presupuestos, convocar elecciones e irse a casa porque su “etapa ha finiquitado”. Todo ello incardinado en la responsabilidad institucional de quien ha entendido el mensaje “tutelar” tanto de los socios principales de la Unión Europea y de las principales potencias mundiales, como del Fondo Monetario y de los Mercados, al evitar en este momento la caída de un ejecutivo periclitado. Ni siquiera dejó resquicio al solaz de la galería, cuando les espetó a los socialistas «¡No me aplaudan porque no estoy de acuerdo con ustedes!»
Durán en definitiva, aparte de que pudiera haberse metido en el bolsillo a la mayoría de los españoles con su discurso claramente institucional al erigirse en un claro referente de la derecha española en detrimento del PP, acaba de apuntalar además a CIU ante las próximas elecciones catalanas.
“Algo más que saber leer y escribir”.






