LA LEY DE COSTAS EN CANTABRIA
Playas de Noja e Isla en un verano riguroso que toca a su fin; declive del estío que anuncia con sus rayos de sol oblicuos que el otoño aparece en puertas. Aún en el 2010 siguen estando limpias estas playas a pesar de la enorme concentración humana y hotelera: en pleamar, si quieres darte un paseo entre “Joyel” y “Ris”, debes ir esquivando al personal para no ser atropellado, y soportar la barahúnda humana y los incontables efluvios vitales que maceraron la noche anterior entre la locura veraniega de trajín, camaradería y cubatas; desde la playa del ”Sable” a la” Barrosa”, hoteles y restaurantes apiñados bordean la desembocadura de la ría de Quejo más allá de los límites del dominio público del mar en esa zonas.
Soy desde el noventa y uno visitante asiduo de estos arenales. Al principio de esa década, y en mi primera visita, recuerdo cómo nada más entrar al barrio ribereño de Quejo, te encontrabas con un rótulo en la carretera que indicaba a la derecha“playa de la Barrosa”. Doblabas entonces, justo en el hotel “Isabel”- hoy hay allí otro enfrente, el “Estrella del Norte”-, seguías ese camino y llegabas al hotel “Olimpo”, un cuatro estrellas auténticamente dominador y suspendido sobre la ría, y cuya construcción data del año 1991, posterior a la entrada en vigor de la vigente Ley de Costas que es del 88. Los terrenos del hotel se flanquearon entre un muro donde la marea prácticamente rompe en flujo del lado de la ría y una valla metálica en tierra firme. Cruzando los mismos podías acceder al pequeño arenal de la “Barrosa”, una playa casi diminuta a unos doscientos metros de la desembocadura de la ría.
Pasado el tiempo, el “Olimpo” comenzó a obstaculizar la vía de acceso a la playa instalando una puerta giratoria que semicerraba el camino, a la vez que consolidaba la valla lateral-cuyos soportes eran abatidos periódicamente por alguien que no estaba dispuesto a lo que suponía un abuso de dominio de un bien de utilidad pública- por medio de mojones de hormigón y malla rígida, terminando así por impedir definitivamente el acceso a la “Barrosa” con la instalación de una puerta situada a escasos metros de la arena, justo en la línea del muro periférico que pretendía delimitar la propiedad hotelera. En la puerta con cerradura un letrero indicaba que el acceso era sólo para clientes del hotel y que la llave se podía recoger en la recepción.
De esta manera, y como muy bien dice la asociación ecologista ARCA en la nota de denuncia que aparece en su web [pulsar], la playa se convirtió en privada del hotel “Olimpo”. Simultáneamente el rótulo que en la carretera anunciaba el desvío a la playa desapareció como por arte de magia, y en su lugar, “La Administración Pública”- sea municipal, autonómica o estatal-se sacó de la manga o de donde sea lo que al final dieron en denominar “servidumbre de acceso al mar”;
que no es sino un desvío a través de una finca colindante, que conduce directamente, no a la playa, sino a la ría, con lo que la “Administración”sancionaba la exclusividad del hotel en el uso de un bien público. La nota de denuncia de ARCA viene a recalcar además la imposibilidad de acceder a ese arenal en pleamar: “…es un acceso que exige dar un gran rodeo y que, además, concluye a decenas de metros al oeste de la playa, en un lugar de imposible tránsito en pleamar, cuando lo más sencillo y ajustado a la Ley de Costas era haber hecho el acceso peatonal a la playa a través de la finca del hotel Olimpo, llegando a la expropiación si es necesario. “
Hasta que un buen día se me ocurrió, por aquello del impacto mediático que el organismo de la Guardia Civil denominado SEPRONA vino en adquirir, dirigirme al mismo a través del correo electrónico en los siguientes términos:
A la Guardia Civil del SEPRONA,
Dado que entre sus misiones está “Comprobar el estado de conservación de los recursos hidráulicos (continentales y marítimos), geológicos y forestales para impedir cualquier tipo de contaminación, agresión o aprovechamiento abusivo.”
Me dirijo a ustedes y expongo la siguiente denuncia:
LUGAR DEL HECHO QUE SE DENUNCIA:
-COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CANTABRIA
-MUNICIPIO DE ARNUERO
-BARRIO DE QUEJO.
HECHO:
Se ha cortado el acceso a la playa de “La Barrosa”, arenal situado en la orilla de la ría de Quejo. Antes se podía acceder a través de los terrenos ocupados por el hotel Olimpo, pero se fueron colocando impedimentos disuasorios, hasta tal punto que actualmente se ha instalado una puerta cerrada con llave en la que un letrero indica que el acceso sólo es para clientes del mencionado hotel situado al borde de esa playa.
Al cabo de casi dos meses, el organismo del Instituto Armado me responde por el mismo medio de tal manera:
“Estimado señor:
Acusamos recibo de su correo electrónico, el cual ha sido remitido al Departamento competente al objeto de que analice la información que nos facilita.
En relación con los datos que nos aporta, le informamos que los hechos descritos podrían considerarse una infracción penal, por lo que es perfectamente denunciable por vía judicial, en cualquier Cuartel de la Guardia Civil, Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía o en el Juzgado de Instrucción de Guardia al que corresponda el partido judicial que incluya la localidad en la que reside. Remitidos por correo electrónico NO TIENEN VALOR DE DENUNCIA FORMAL y los datos son tratados exclusivamente a efectos informativos.
Si decide presentar denuncia en un Cuartel de la Guardia Civil, podrá utilizar alguno de los modelos que aquí le facilitamos, debiéndolos entregar debidamente cumplimentados, firmados y datados.
Aprovechamos la ocasión para saludarle, quedando a su disposición para cualquier información que desee relativa a esta Institución.
Dirección General de la Policía y la Guardia Civil
Teléfono: 900 101 062 “
“MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y MEDIO RURAL Y MARINO. SECRETARÍA GENERAL DEL MAR. DIRECCIÓN GENERAL DE SOSTENIBILIDAD DE LA COSTA Y EL MAR. Demarcación de Costas de Cantabria.”
Ahí es nada. A esta carta llamaron “oficio”, y en su redacción tomaron, como se ve, especial cuidado en calificar los terrenos vallados como “de gestión privada” y no “de propiedad privada”; es decir, acomodación de la realidad al lenguaje y no viceversa, por si a alguien se le ocurre decir que el Ministerio ha entregado una propiedad pública a un particular. No. Simplemente esa iniciativa privada “gestiona” unos bienes; o sea, como que los administra en nombre de…Y ya en un alarde de “perspicacia”, y en la segunda conclusión de su “OFICIO”, terminan por decir que el acceso a la playa se puede hacer por la ría, silenciando que el que ellos trazaron para ese fin es el que conduce efectivamente no a la playa sino al mar. Una vez más la realidad al servicio de la retórica, como lo es, por cierto, la “desaparición” administrativa de la playa de la “Barrosa” de la relación de arenales que recoge el P.O.L. de Cantabria .[pulsar]
Y es que hablando de estos temas precisamente en Cantabria [pulsar], habría que decir de “La Administración”: tan furibundos con los débiles como tibios con los fuertes. O dicho de otra forma, la arbitrariedad en la aplicación de la Ley, en quienes se pasan el día hablando del ”estado de derecho”.


