LEYES ANTITABACO

tabaquismo

Según una noticia fechada recientemente, “El Ministerio de Sanidad y Política Social prohibirá fumar en todos los espacios públicos cerrados, locales de ocio y restaurantes en 2010, según ha asegurado la ministra del ramo, Trinidad Jiménez, quien ha destacado que existe un “grado de consenso bastante amplio”.

La ley antitabaco en vigor- Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco (B.O.E: del 27)- ya es restrictiva con los fumadores al establecer que “los propietarios de bares, restaurantes y otros locales de ocio deberán elegir si en sus establecimientos se puede fumar o no”, y que “los locales de menos de 100 m2 deberán indicar la opción elegida en los accesos al establecimiento y en toda su publicidad. La entrada de menores a estos locales está permitida en las mismas condiciones que hasta ahora”.

Una ley que debemos a la ministra Salgado,- quien por entonces dirigía el ministerio de Sanidad-, que quiso hacer de los españoles unos tipos flacos como ella, de arterias diáfanas, corazón fuerte y pulmones limpios, y que ahora dirige los destinos de nuestra economía.

Y casi siempre que se habla del tabaco y de su pernicioso consumo, me vienen a la mente un par de tipos que conocí hace años: uno de ellos, en el ámbito laboral; el otro, con el que mantuve una amistad de muchos años.

Un año en que el otoño dibujaba de tristeza almas y paisaje, y mientras visitaba semanalmente al odontólogo que le procuraba unas reparaciones dentales, a Paco le apareció una pequeña úlcera en la boca con la que estuvo más de un mes, sin que ni él mismo ni su dentista concedieran a tal lesión importancia alguna. No era de extrañar. Los dos eran especialistas que sólo sabían de lo suyo: uno, de dientes; el otro, de estados financieros. Pero la ignorancia sobre las cosas que no constituyen tu propio mundo también tiene un umbral para las alarmas, y la consulta del médico de empresa terminó por situarlo ante la realidad más cruda.

Quince días de sesiones de braquiterapia obraron en él la ensoñación de haber eludido la cornada del destino: nadie ve su propia muerte y pocos ponderan los riesgos de la vida.

Sin embargo, tras la implantación de aquellas agujas de iridio radioactivo que a modo de empalizada trataban inútilmente de provocar una remoción en el tumor, la muerte ya presentaba sus credenciales en aquel semblante que entró por la oficina un mes más tarde pidiendo tabaco.

Después de haber sufrido una resección facial que lo dejó irreconocible y sin poder apenas hablar, el cáncer de lengua- uno de los que los especialistas le achacan al tabaquismo- se lo llevó al fin cuando apenas contaba veintiocho años.

Francisco, aunque había hecho magisterio, trabajaba en Sanidad, y disponía de esa “retaguardia” de sabiduría que casi siempre he encontrado en los gallegos. Tenía el regusto en el saber que aportan los seminarios, y mientras lo traté jamás me habló de religión salvo para contarme chistes de curas.

Un día se encontró con lo que parecía ser un resfriado común que le empezó a cursar con fiebre y sudoración. Como aquello no remitía, su mujer lo llevó al médico: tenía un cáncer de pulmón localizado en el mediastino que resultaba inoperable, negándose a pesar de ello a los tratamientos paliativos sustitutorios al uso: se trató con el bio-bac hasta que el ministerio lo retiró, y mientras aquello duró, nunca le faltó una sonrisa.

Cuando ya descendía a toda velocidad por el precipicio, lo visité en su casa de Vigo. Comimos una caldereta de pescado con una botella de albariño mientras se fumaba unos cuantos pitillos.

Creí verle la sombre de la guadaña en el semblante cuando empezamos a hablar del más allá y de la idea que cada uno de nosotros tenía de Dios. Se aferraba al fin a lo que le había quedado del seminarista que fue, y cuando me despedí de él supe que no volvería a verlo con vida.

De forma divulgativa, hasta los profanos nos hemos enterado de que el primer determinante del cáncer es el mandato genético, y de que en el caso del tabaco su papel es el de coadyuvante. El cálculo de probabilidades de que, en la conjunción o no de esos dos vectores, un determinado individuo vaya a desarrollar o no en un momento de su vida un tipo de tumor está tan sólo al alcance de los expertos.

Aun así, esta prohibición de fumar en bares y restaurantes no deja de ser un acto cínico, reduccionista y de abuso de poder. En el primer caso porque quien pretende llevarlo a la práctica, el Estado, es uno de los principales agentes no sólo en la red de producción, permitiendo las explotaciones de tabaco, sino en la comercialización, que tutela por ley, y de la que además se lucra a través de los impuestos correspondientes. Es reduccionista porque trata de resolver un problema tan complejo como el tabaquismo con una medida simplista. Y es un abuso de poder porque contempla sólo el derecho de los unos a disponer en esos locales de una atmósfera libre de humo, en detrimento de la libertad de los otros al privarlos de cualquier zona de ocio donde poder fumar.

Fumar constituye un uso y un complemento sociales, con un arraigo fomentado ya en la adolescencia y con una incidencia que no variará en función de esta nueva prohibición, tan arbitraria como ociosa. Y barrunto además que a los prohibicionistas les queda un tercer paso que dar a la vuelta de la esquina: la prohibición de fumar en tu propia casa, merced a la denuncia que cualquier miembro de la unidad familiar pueda realizar ante la Administración…

Lo que dice un amigo mío: a los fumadores, en un descampado y rodeados de estiércol.

Publicado en  on Enero 29, 2010 at 4:00 pm Dejar un comentario

LOS BOTELLONES DE GETXO

¿EN QUE MESAS COMERÁN?

 

Tras haber leído hace días el reportaje que sobre el botellón en la playa de Arrigúnaga en Getxo publicaba el diario El Correo[leer], concluyamos que los padres se creyeron al pie de la letra eso de que había que mandar en sus hijos transformando las órdenes en súplicas; que eso de la paternidad era una función socializable, “in vigilando”, entre abuelos, maestros, pediatras y psicólogos, y que los planes de estudio aprobarían a sus niñitos con buenísimas notas, aunque no supieran absolutamente nada.

Así que cuando los púberes llegan a casa borrachos, allí no hay nadie: los padres están en la plaza del Tilo de Algorta, en el “botellón” de los mayores, bebiendo en medio de la calle con entera confianza, o como dice una que yo me sé,” en franca camaradería”, que aquí cada uno quiere hacer su vida sin responsabilidades…Luego ya vendrá para rematarlo todo esa auténtica reválida para delincuentes juveniles en cómodos plazos, llamada “Ley de Responsabilidad Penal del Menor”.

¡Lo raro sería que estuviésemos haciendo algo bien! [leer]

 

Publicado en  on Junio 7, 2009 at 6:28 pm Dejar un comentario

DESCENDER A LOS INFIERNOS

 

 

Dante, en el Infierno

Dante, en el Infierno

Rescato para esta crisis una carta de ya hace tiempo, un relato de lo inalienable de la miseria en medio de la insensibilidad social; el retrato de los perdedores de siempre, del mundo hasta mañana; o mejor dicho, hasta hoy; el de un Madrid que se queda ciego con la lucífera claridad de un tórrido y estrujante sol de agosto. El mercurio, escalador infernal en el estío de la villa y corte, parece salirse de su vítrea cánula, anunciando en la cresta el propósito emergente de un irreversible cambio climático. 

A través del velo contaminante, hiere el sol hasta las conciencias, y acogota el fuelle pulmonar a punto de colapsar la respiración.

Ajenos a todo, los urbanitas de la capital (quizá debiera decir todos nosotros), presos de una rapidez desaforada, temerosos de perder lo que más abunda, marchan enloquecidos en su esclavitud, pensando que van a algún sitio cuando en realidad van todos a ninguna parte; se mueven sin objeto llegando así mucho antes a la barca de Caronte. 

¡ Cuán lejos quedaban ya, cuán pasados eran, aquellos fastos por el entronque de la periodista con la realeza, de la unción de la progresía española al óleo de lo azul, del aliño con su atrezzo

En ese Madrid de contrastes, ese Madrid del faraónico, megalómano, y pitagorínico alcalde de cadeneta  y futuro candidato del grupo PRISA a lo que sea, RG, se podía ver por televisión una corrala, en uno de los barrios suburbiales de la capital. 

Entran las cámaras primero en una casa de menos de veinte metros cuadrados donde viven tantos como ávidos compradores puedes encontrar en los ascensores de El Corte Inglés un primer día de rebajas. La decoración allí es la mugre y el tono se emparenta con la miseria. El cubículo que hace las veces de baño, donde apenas podrías girarte, sirve a su vez de trastero y despensa, y es un amasijo de objetos diversos en orden de caída que han de librarse para el “aseo”.

Un catre de ochenta centímetros es el sitio destinado para que puedan dormir varios niños de edades diversas.

Después, la crueldad de la cámara se recrea en el pozo séptico comunitario que empezó a rebosar ni Dios sabe cuando, yendo sus aguas a formar parte de la infraestructura del patio. Por eso, el personal, que no puede dejar de defecar porque parece que sigue comiendo cada día, ha decidido horadar las paredes de la casa a la altura del suelo, instalando bocas que a modo de aliviadero actúan de lanzadera cuando le das a la bomba tras hacer tus necesidades, dando así salida a heces más o menos en disolución, subproductos del lavado y otros residuos, que van directamente en parábola y sin previo aviso al patio comunal, lo que ocasiona a veces rociadas de descuido. Estos desagües aéreos dan sostén de este modo a una pátina estable de inmundicia en el suelo comunitario. 

La despiadada cámara pinta ahora esos patios en cañón, ávidos de luz, paredes descarnadas con escorrentías de agua que unas tuberías carcomidas son incapaces de soportar, y donde la gente se desparrama al exterior por angostos balconajes que se apuntalan como al vacío, tratando de tomar algo de aire respirable en medio de tanta inmundicia… 

No se transmiten olores en el reportaje. Pero intuyes su valor de impregnación; presupones el nivel de pestilencia general y hasta el punto de saturación; que es cuando el olor se “socializa”, se nivela y se caracteriza. Entonces, sólo entonces, te crea insomnio porque el diseño en el hombre, en este caso, no concuerda con el de las bestias. 

La vida mancha; pero la mala vida, la vida de arrastre y abyección deja huellas a desgaire y deslustre en la piel; deja un tono macilento y esa mirada húmeda y perdida de vejez prematura. 

Se ven luego, con cierto escalofrío, imágenes de la prole jugando entre el lodazal escatológico, y cómo sus progenitores, a modo de último aliento en su condición, tratan de impedir de forma hosca que las cámaras puedan captar tanta degradación, conminándolas a que abandonen el lugar; pues que al fin lo misérrimo, aún conllevado, si no trasciende, ya no lo es tanto. 

Piensas, viendo esto, cómo en pleno envilecimiento de la condición humana puede ya haber resorte alguno que te impulse al apareamiento, al coito, a sentir algo de placer y poder engendrar. Si consideramos al hombre como producto sin más de un concienzudo diseño, debemos convenir (y los resultados aparecen a la vista) que el frenesí en la búsqueda del óvulo, enmascarado en la nebulosa de toda la relación sexual, es un vector de mucha más fuerza que el de conservación de la propia vida. Parece como si en tales circunstancias (no quiero decir que sea cierto) más bien se estimulase la libido para que aún en las peores condiciones se salvaguardasen, se transmitiesen  los genes. 

¿Razones del hombre para seguir viviendo? Sinrazones más bien a las que el “diseño” obliga; espejismos de libertad de un proyecto que nos impide ser felices. 

¿Crisis? ¿De qué crisis me habláis, de cuál de ellas, de qué vida y de qué futuro?

 

“Fácil es del Averno la bajada;

De día y noche a la región oscura

Patente está la pavorosa entrada;

Mas volver y elevarse al aura pura,

Esa es la parte trabajosa, osada:

Muy pocos a quien Jove con ternura

Vio, o que ardiente virtud, al Cielo eleva,

Vencieron, raza de héroes, la ardua prueba.”

(VIRGILIO, “La Eneida”.)

 

Publicado en  on Mayo 18, 2009 at 3:07 pm Dejar un comentario

TIRAR CON PÓLVORA DEL REY

Es año de crisis, y por tanto Año de Juegos como en la Antigua Roma: el club juega un Campeonato de España de Fútbol. ¿Qué será esto si llega a ganarlo?tirar-con-polvora-del-rey2

Publicado en  on Abril 26, 2009 at 9:50 pm Dejar un comentario

LO MÁS CONVENIENTE

 

 

boda
En estos días de celebraciones tan convencionales, la gente es que se vuelve de repente extremadamente comunicativa y dicharachera para desearte que lo pases bien, que seas feliz, que tengas un buen año, y bla, bla, bla… Tú mismo, saliendo de tu misantropía, te conviertes en un individuo social y extrovertido que termina por olvidar lo mucho que detestas a tus vecinos, pasando a colmarlos de buenos deseos en la escalera. Por ello no es de extrañar que te encuentres en el supermercado o la peluquería conversaciones a troche y moche entre gentes que durante el año se ignoran, y a las que la Navidad transforma casi en confidentes. Cosas, supongo, propias de una sociedad ciclotímica en la que ha podido calar mucho más el cinismo que la generosidad, y en la que al fin impera la hipocresía sobre la crítica, como regla fundamental del comportamiento humano. De tal manera que en una de esas filas interminables que en estos días hay en todas las tiendas, aún a pesar de todas las crisis, una dama en la cincuentena, de bastante buen ver y perteneciente a  esa clase de mujeres que adoptan, al hablar de ciertos temas, una pose para que los de alrededor  puedan comprobar que está a la última prácticamente en todo, que además lo que está diciendo es lo que hay que hacer porque es lo más conveniente para todo el mundo, y que por si fuera poco te está manifestando con signos inequívocos que las razones para que la sigas se asientan en el hecho de que ella pertenece a gente con posibles de todo orden; pues os digo que la tal señora le enmendaba la plana a la dueña de un colmado. La cosa venía siendo algo así como el “síndrome del desánimo por las bodas sucesivas de los hijos (e hijas)”. Y es que mientras la titular del “súper” relataba la historia de una hija que tiene, y que “llevaba varios años con un novio, y lo dejó. Era un chico buenísimo, entraba en casa, conocíamos a sus padres, estupendos ellos…Ya le dije, no quiero más a nadie en casa, a no ser que te vayas a casar con él, y ya ni te cuento que se case, se divorcie y vuelta a empezar, y haya que hacer bodas…Ya le dije, yo te pago una sola boda y punto…” Mientras, digo, llega aquí la enmienda a la totalidad de la dama en cuestión. Sin esforzarse nada, y para que la escuchara, repito, el resto de la concurrencia, dicta la norma sobre lo que hay que hacer hoy para superar ese síndrome; un buen propósito, supongo, en tiempos de los buenos propósitos, y que es acomodarse a la corriente que se supone imperante, que hoy las gentes han adquirido una especie de fino sentido de la orientación para situarse siempre en el lugar más oportuno, aunque en él no esté la verdad,  y hacer en este caso las bodas que sea menester y con todas las de la ley, con todo el boato posible, y adelantándose por supuesto en tal decisión a los futuros consuegros con los que has hablado del tema, y que por no quedar mal responderán “por supuesto”. La dama, muy propia y con total suficiencia, le espeta en fin a la comercial: “…ve acostumbrándote… ¿Vas a perder el cariño de un hijo (hija) por negarte a hacerle una boda más…?”. 
Y entonces piensas que esto de hacer bodas(varias) a los chicos(y chicas) por todo lo alto a costa de los padres puede resultar más que preocupante para los progenitores y sus bolsillos, en tiempos en los que a la crisis económica galopante se suma la de los niños o niñas que se te pueden casar hasta un par de veces en un año, tras haberlo dejado por un quítame allá esas pajas, y que pretendan además inmortalizarlo con los consiguientes banquetes de bodas y sucesivos álbumes de fotos. Y mira que (como dice en este caso mi peluquero) hacen esfuerzos las madres para que la cosa resulte bien: trabajan los dos, comme Il faut; ella- la madre-  va y les deja la comida hecha, les hace la compra, y cuando vienen los niños, se los cuida… ¡Que si se los cuida!: le manda a su pobre marido cada día con “correaje y mosquetón” al paseo con el cochecito…Pues ni con esas. Es más. La niña, en los tiempos del flirteo, ha llevado para su mayor comodidad a su(s) novio(s) a casa los fines de semana, y han dormido los dos tan ricamente en su cuarto. Total, y como diría nuestra dama, para qué van a andar a altas horas por ahí pasando frío y tal como está la calle, con el botellón y todo eso…Oye, yo, se meten en su cuarto…yo no veo nada. Y ojos que no ven, ya se sabe. Luego, eso sí, se levanta por la noche el de la próstata inflada buscando alivio, y se encuentra en el baño a un fulano haciendo sus cosas… ¿Quién es usted…? le pregunta, sin salir de su asombro. Yo…yo es que… he venido con Silvia…
Antes de eso, cuando aún había límites, llegó el desarme intelectual de la sociedad hacia un mundo de estulticia. Para terminar escuchando el resultado de las nuevas tendencias socio-educativas en la calle: un padre dirigiéndose a su hijo de tres años, “no estoy dispuesto a pactar eso contigo”; y una madre hablándole al suyo que no había llegado aún a los seis, “…me estás haciendo pasar un día maravilloso, entre comillas”. Casi inmediatamente, sin solución de continuidad, llegó la nueva campaña del condón promovida esta vez por el Ministerio de Sanidad de Bernat Soria, “yo pongo condón”, a ritmo de rap, la cual trata por lo visto de atajar los embarazos no deseados en adolescentes, quienes de tanta información de la que han dispuesto desde que la ministra Matilde Fernández inauguró aquello del “PONTELÓ, PONSELÓ” en el años noventa han terminado por ignorar casi todo. Y es que una cosa es la información y otra muy distinta, el conocimiento; conocimiento que suponemos trata de inculcar a los jóvenes la Generalitat de Cataluña con esa dispensación de preservativos en los institutos: del “Creced y multiplicaos” que nos decían los unos al “follad sin empreñaros”, que nos vienen a decir en definitiva los otros.
¿Qué quieren que les diga? Es lo que hay.
Publicado en  on Abril 2, 2009 at 8:32 am Dejar un comentario
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LOS QUE NOS DICTAN

LOS QUE NOS DICTAN

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El señor Redondo dictando

“La castración química no es la solución definitiva para el pederasta u otros agresores sexuales, los que piensen solo en ella quedarán decepcionados, es más importante que tras el cumplimiento de la condena el individuo que haya recibido un tratamiento correcto en el penal siga en contacto obligatorio con un terapeuta y acuda regularmente a las citas”. Es la propuesta que ayer dejó Santiago Redondo, profesor de Psicología y Criminología de la Universitat de Barcelona, en su conferencia Intervención con personas penadas por delitos de carácter sexual, en la sede coruñesa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. “Es una intervención psicoeducativa que se dirige a trabajar los factores que tienen especial riesgo en los agresores sexuales”[...]

Dado lo que también hace unos días se pudo leer en “El Correo Gallego”, a propósito de las declaraciones realizadas por el letrado del presunto descuartizador de Ferrol, o sea, “Yo soy de los que consideran que la cárcel no rehabilita. Esta dramática situación debe de constituir una llamada al orden de la sociedad, porque la pena de privación de libertad no sirve para nada. Creo más en la vía asistencial, en los medios especializados para la rehabilitación, pero soy consciente de que ese sistema requeriría de una inversión de la que no disponemos”, parece haber en España una línea de pensamiento- dejémoslo ahí- en relación con nuestro sistema penal. Una línea – y soy reiterativo en este tema- inspirada en ese concepto perverso de la socialización de la culpa, y asentada además en establecer que el interés general de la mayoría lo sea en función de los intereses profesionales de unos pocos. Esa pretensión de determinados “expertos” para que el personal tenga que actuar en estos temas “al dictado”, más allá de la pomposidad de su exposición, sólo puede garantizar un mayor gasto para el contribuyente, una sociedad más vulnerable y un país más inseguro.

Publicado en  on Junio 30, 2008 at 8:19 am Dejar un comentario

LA TURBA

Un reyerta en un pub vigués se salda con varios policías heridos y tres detenidos

 

“Una reyerta en un pub vigués de la calle Lepanto se saldó ayer con tres detenidos y varios policías agredidos, según informó la Policía Local de Vigo.

Los hechos tuvieron lugar ayer a las 9 horas cuando los agentes policiales se desplazaron al lugar de los hechos para identificar a una chica que, presuntamente, había amenazado con un bate de béisbol a una camarera de un restaurante cercano, tras acusarla de cogerle una cajetilla de tabaco y un mechero que había depositado encima de la barra.

Cuando la Policía Local llegó al restaurante, la chica ya había abandonado el local y se encontraba en un pub cercano. La joven, que estaba acompañada por un hombre, fue posteriormente localizada por l  Policía y no ofreció resistencia al ser identificada; sin embargo, su  acompañante trató de agredir a los agentes con una botella de cerveza, aunque finalmente fue reducido por la Policía. Varios amigos del arrestado trataron de evitar su detención y comenzó una reyerta que se saldó con dos detenidos más. En el transcurso de la discusión, los  agentes se vieron amenazados por varias decenas de personas y hubo dos  policías que tuvieron que ser atendidos en Urgencias.

Los tres detenidos tienen entre 21 y 31 años de edad.”

 

 

Cuando los infractores se dedican a agredir a la Policía, mientras se los jalea o defiende por lo que hacen, cabe pensar cuánto faltará para que todo esto se vaya definitivamente al garete. Tal vez un par de proclamas más de “estamos en un estado de derecho”, o “en un régimen de libertades como el que disfrutamos”, las cuales acreditan a sabiendas todo lo contrario de lo que enuncian.

Publicado en  on Abril 16, 2008 at 3:52 pm Dejar un comentario

MONSTRUOS

Decapita a su madre y pasea con su cabeza por las calles del pueblo murciano de Santomera

LIADA EN UN TRAPO

Decapita a su madre y pasea con su cabeza por las calles del pueblo murciano de Santomera

El presunto asesino, que está detenido, había sido arrestado en cuatro ocasiones por malos tratos a su progenitora y había estado en tratamiento psiquiátrico.

 

Hasta aquí la noticia.

 

Al margen de la calificación que tales hechos le han merecido al Delegado del Gobierno en la región – “hecho desgraciado, infructuoso y espeluznante”- , una sociedad avanzada, como al menos pretende ser la nuestra, no puede permitirse que determinados sujetos circulen libremente por la calle al amparo de una libertad que ni ellos mismos sienten ni aprecian en los demás. Tampoco podemos seguir confundiendo los intereses particulares de unos pocos con el interés general de la mayoría: cuando el ejercicio profesional en este campo termina por constituirse en un fin en sí mismo, convierte su función en infructuosa- en este caso sí-; la persistencia en la misma, en algo temerario, y a la sociedad que la habilitó, en una sociedad insegura. Y finalmente, es momento ya de requerir al legislador- quien antes se ha ungido solemnemente como tal con nuestro voto –para que a individuos que protagonizan conductas como la que nos ocupa se los tipifique como socialmente irrecuperables, y que su carga lo sea sólo en la medida de su confinamiento a perpetuidad, y nunca en el riesgo que aquéllas puedan suponer para la integridad del conjunto de los ciudadanos.

Publicado en  on at 3:48 pm Dejar un comentario

A POR LOS 50 MILLONES…DE HABITANTES

A ver si nos aclaramos. No es este gobierno o el otro el que trae a los inmigrantes; es la sociedad española quien lo hace, y es ella a su vez quien los acoge o los rechaza. El Gobierno de turno sólo da carta de naturaleza al mandamiento que sus votantes le otorgan en las urnas, para éste u otros temas. Que usted considera, por ejemplo, como cierto columnista del diario “Público”, que se debiera dar “barra libre” sin límite alguno, perfecto: hay partidos que lo propugnan. Que con un cierto control y tal, pues también hay opciones. Que por el contrario no quiere usted que entre nadie, entonces, señor mío, absténgase de votar. Yo más bien pienso que gane quien gane estas próximas elecciones, vayan haciéndose ustedes a la idea de los 50 millones de habitantes previstos para el 2015. Claro que para entonces habrá menos agua y menos energía, y seremos más a repartir…Hay soluciones. Ya se han apuntado algunas en la actual coyuntura, como bañarse con los niños, meter ladrillos en la cisterna, bajar unos grados la calefacción- que esto está que te ahogas- y apagar las luces…Usted mismo, estimado lector y sufrido votante.

Publicado en  on Marzo 1, 2008 at 10:09 am Dejar un comentario

LO EXTRAÑAMENTE SENCILLO

En el semanal del grupo Vocento aparecía hace algunas fechas esta carta que me permito remitiros, escrita por una enfermera leonesa. Y es que sorprende, en medio de tanta superchería, retórica vana y mamotretos vacuos, encontrar contenido tan profundo en sólo unas pocas líneas. Es la belleza de lo sencillo.

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Publicado en  on Diciembre 14, 2007 at 9:07 am Dejar un comentario